"NUESTRA TIERRA SE LLAMA "BAJA CALIFORNIA", NO SE LLAMA "BAJA":
SOMOS "BAJACALIFORNIANOS", NO SOMOS "BAJEÑOS"...

sábado, 17 de septiembre de 2011

ORIGENES DE LA PENINSULA DE BAJA CALIFORNIA, MEXICO.

PENINSULA DE BAJA CALIFORNIA: DESNUDO BRAZO EN EL MAR.
Por Ing. Alejandro Espinoza Arroyo
Miércoles 07 de Septiembre de 2011.

La geología no deja de ser también “Historia”, y es que desde el punto de vista de las eras geológicas, que es como se miden los tiempos que ha tomado para la formación de los continentes que conforman la corteza terrestre, tienen una historia de millones y millones de años; y que aunque para medir éstos muy largos períodos de tiempo, se utiliza la Geología, la que no deja de ser historia, en el más estricto sentido del análisis.

En el verano de 1978, cuando contaba con 21 años de edad, me encontraba trabajando en la pesca en “Puerto Nuevo”, al sur de la bahía de El Rosario; fue en junio de aquel año en que estuve platicando con mi amigo de mi edad, el mexicalense Miguel Agustín Téllez Duarte, estudiante entonces de la carrera de oceanólogo en la ciudad de Ensenada, mientras que yo me encontraba de vacaciones de la Universidad Autónoma de Baja California; y fue precisamente en una de aquellas nuestras pláticas en que le pedí de favor que me prestara su libro de” “Teoría de Tectónica de Placas”, incluso Miguel Agustín nos acompañó por unos días en aquel campo pesquero.

Todas las tardes después de regresar de “marea”, y de alistar todo lo que ocuparíamos para la “marea” del día siguiente, le dedicaba unas tres horas al estudio de “Tectónica de Placas”; fue entonces que me introduje de manera muy entusiasta en el estudio de los orígenes de las formación de los continentes y su deriva.

Para 1978, ya tenía seis años escribiendo sobre los orígenes de las familias de El Rosario, también me interesaba bastante saber sobre lo que los científicos habían descubierto acerca del origen de la tierra, y por supuesto del de Baja California, sobretodo me interesaba de manera especial el por qué se comentaba que la península algún vez se desprenderá del continente, y será una isla.
En aquel mi primer acercamiento con la teoría de la deriva continental, supe que se habían descubierto varias placas tectónicas, y que la península se encuentra sobre la del pacífico, y que el resto del país, en la continental.


ORIGEN DE LA PENINSULA DE BAJA CALIFORNIA.

La deriva continental dio origen a una península que millones de años después de su aparición se llamaría: Baja California.

Según la teoría de Tectónica de Placas, millones de años atrás, unos trescientos, en las eras paleozoica y mesozoica, la tierra se encontraba unida en un supercontinente al que han llamado: “Pangea”; en el cual la mayoría de las masas de tierra que ahora se conocen se encontraban unidas, y que debido a los movimientos del manto se formaron varios continentes.

La corteza terrestre, o capa superficial del planeta, se encuentra formada por el relieve expuesto, y el submarino, que es rígido; la corteza terrestre y el manto superior, que también es rígido, y se encuentra por debajo de la corteza, se les llama “Litosfera”; que es de unos 60 kilómetros de espesor; flotan sobre el manto terrestre, y una sucesión de capas hasta llegar al núcleo; es decir sobre la roca fundida, la que se expulsa al exterior a través de los volcanes.

En la parte de la era geológica, entre los períodos del Oligoceno Tardío, y el Mioceno Temprano, es decir, hace entre 20 y 30 millones de años apareció la península de Baja california.

En el choque que se da entre las dos placas: La del Pacífico, y la Continental, y el deslizamiento entre éstas, que inició en el mioceno medio, hace entre 13 y 15 millones de años, provoca que la del pacífico viaje hacia el noroeste, mientras que la continental lo haga hacia el oeste, y con ese movimiento se dio origen al golfo de California, por cuyo fondo se encuentra el trazo de la falla de San Andrés, discurriendo desde el golfo hacia el noroeste por el mar salado en California, conocido allá como “Salton Sea”, internándose aún más en California hasta cruzarla y salir al océano pacífico, unos cuantos kilómetros al sur de la bahía de San Francisco; toda esta trayectoria de la falla, es la frontera en esa parte de tierra del choque de ambas placas tectónicas.

La velocidad de deriva con la que viaja la placa del pacífico, es decir lo que viaja la península hacia el noroeste, es de unos 6.5 centímetros al año; lo cual según los científicos, le tomará unos 50 mil años a la península para desprenderse de tierra firme, de la zona donde ahora se encuentra unida al continente norteamericano, en la zona del alto golfo de California, en las confluencias de los estados mexicanos de Baja California, y de Sonora, así como los norteamericanos: California, y Arizona.

Bueno, así las cosas; la Península se encuentra en el borde de la placa del Pacifico, mientras que de Sonora hacía el resto del país se encuentran sobre la placa Continental.

No siempre fue así, antes la península era parte de Sonora, las aguas de las lluvias drenaban desde Sonora, y la sierra madre occidental, hasta el océano pacifico, cruzando la península; el golfo de California, no existía.

La placa del pacífico, la más grande de todas, lleva encima a casi todo el océano de ese nombre, y por lo que toca a la corteza terrestre que viaja a la deriva con la placa, es una extensión muy pequeña, es decir, solo sobresale del agua, la península de Baja California, parte de California, Estados Unidos de América, las islas de Hawái, y muchas otras islas; en otras palabras, vamos “viajando” en la deriva continental casi solos; mientras que el resto de Norteamérica lo hace sobre la placa Continental.

Ahora bien: ¿Qué fue lo que hizo que tan poca extensión de la corteza terrestre quedara sola?

Parte de la respuesta la encontramos en la Falla de “San Andrés”, que surgió en el mioceno tardío, es decir, hace entre 3 y 13 millones de años, cuando la separación de la corteza terrestre entre la actual Sonora, y península de Baja california, no soportó más, y se abrió una grieta que se fue llenando de agua, y haciéndose más ancha conforme se alejaba la península de la costa continental, así surgió primero la falla de San Andrés, y el golfo de California. Por otra parte, el rio colorado empezó a drenar sus aguas hacia el golfo, acarreando grandes cantidades de sedimentos que han formado una capa de kilómetros de espesor, y que también han formado el valle de Mexicali, y el Imperial, así como una corteza de fondo del golfo con kilómetros de espesor, esto ha venido sucediendo desde el período del Plioceno, hace entre 2 y 5 millones de años.


EN LA ACTUALIDAD.

El pasado día 4 de abril del 2010, se dio un terremoto de 7.4 grados en la escala de Richter, cuyo epicentro fue en el pueblo de Guadalupe Victoria, en el municipio de Mexicali, Baja California.
Y para quienes tengan dudas, de que la península se separará, pueden ver la grieta que aquel sismo dejó en el cerro “El Centinela”, en la laguna Salada, de Mexicali; la tal grieta tiene más de cien kilómetros de longitud, y quien sabe cuántos de profundidad; lo que sí se sabe, es que la grieta corre desde las confluencias del golfo hacia el noroeste, con rumbo al Salton Sea, que no es otra cosa que el avance del golfo de California hacía el noroeste en su búsqueda del océano pacifico; lo que dicho en otras palabras, significa que una vez que ambas aguas se encuentren, entonces nuestra península, será isla.

A raíz del sismo de abril de 2010, me tocó saber que el cauce de un arroyo, cuyo fondo tenía una suave pendiente hacia el golfo, y que después del sismo, la fractura que antes describí, cruzó el fondo de una margen a otra, dejando un desnivel de tres metros; lo que explicado en palabras llanas, significa que:

Si uno caminaba antes por el fondo de aquel arroyo, siempre iba por el mismo suelo; pero a causa del hundimiento de una parte del suelo, ahora si se camina, de repente se tiene que dar un salto de tres metros de profundidad. Las corrientes de próximas lluvias, nivelarán el fondo del arroyo, y quien por ahí pase, no notará ningún cambio bajo sus pasos; sin embargo, la naturaleza esconde una realidad bastante cierta.


E L FUTURO.

Y cuando ya la península sea isla, seguirá a la deriva sobre los lomos de la placa tectónica a la que pertenece, y se cree que alguna vez, Ensenada, o lo que de ese territorio quede, se encontrará frente a San Francisco, California; y que pasado más, mucho más tiempo, la antes península se encontrará en las confluencias de Alaska.

Y bueno, por último, podemos saber claramente que los mares nunca han estado en un mismo nivel, este nivel, sube y baja según los movimientos de las placas tectónicas, y de infinidad de variables que impactan sobre el planeta en millones de años; tampoco las montañas han sido siempre como ahora las vemos, éstas han aparecido y desaparecido miles de veces a lo largo de la existencia de la tierra.

Basta con que cuando el amable lector tenga la oportunidad de viajar a cualquier parte alta de las montañas actuales, se dé a la tarea de buscar fósiles marinos en lo más escarpado de la serranía, y podrá imaginar qué profundidad tendría el océano en ese punto específico.

No olvidemos que la vida de un ser humano es bastante breve, brevísima, en comparación a la edad del planeta: Baste decir que si comparamos la existencia de un insecto que su vida es de cinco días, con la de un árbol que vive 500 años, y si se le preguntara al insecto que cambios ha notado en el árbol donde vive, el insecto diría: Llevo toda mi vida aquí, y el árbol no ha tenido ningún cambio: Lo mismo podría decir un ser humano: Llevo toda mi vida aquí, 100 años, sobre las montañas donde vivo, y no he notado ningún cambio en ellas.


AUTOR DEL ARTÍCULO:

ING. ALEJANDRO ESPINOZA ARROYO
EL ROSARIO, BAJA CALIFORNIA, MEXICO
MIERCOLES 07 DE SEPTIEMBRE DE 2011.

El presente es un trabajo de orden intelectual, protegido por el autor bajo patente: 1660383; se puede reproducir siempre y cuando no sea con fines de lucro, o comerciales, y se otorguen los créditos correspondientes

NOTAS REELEVANTES:

El primer científico en utilizar la palabra “Pangea” fue el alemán Alfred Wegener en 1912, principal autor de la teoría de “La deriva Continental”

Al enorme océano que una vez rodeo al supercontinente “Pangea” se le llama: “Pantalasa”.
Se considera que “Pangea” se empezó a formar en el periodo Pérmico, hace unos 300 millones de años, y que antes de Pangea, los continentes estaban separados, se unieron, y quedaron rodeados por un inmenso océano único.

Aproximadamente en el periodo Jurásico, Pangea inicio su separación de nuevo, formando dos continentes llamados: Gondwana al sur del globo terráqueo, y Laurasia al norte; separados por un océano llamado “Mar de Tetis”; al continuar la deriva continental, se formaron los continentes como los conocemos ahora, y que se siguen desplazando entre sí.

Y por no dejar de comentar; se supone que hace 1,100 millones de años se formó el supercontinente “Rodinia”; luego se separó, y se volvió a unir; y así sucesivamente la corteza terrestre se ha venido separando en continentes y uniendo en supercontinente, desde hace 4,600 millones de años desde el origen mismo del planeta tierra.

Para mayor información científica sobre el tema, se puede consultar: Mar de Cortés: El Tesoro Azul; Historia geológica de la península de Baja California.

Mi amigo Miguel Agustín Téllez Duarte, es ahora un científico que imparte sus conocimientos en la facultad de ciencias marinas de la Universidad Autónoma de Baja California, en la cuidad de Ensenada; ha realizado estudios en varias Universidades de prestigio mundial.

En la zona de El Rosario, tenemos en las montañas infinidad de fósiles marinos, que han sido ampliamente estudiados por científicos que he tenido el gusto de alternar con muchos de ellos, sobresaliendo en los estudios en las mesas de “San Carlos”, y “El Canasto”, realizados por el Poblano Luís Mario Paredes Mejía; el Doctor en Ciencias Levandovzky; y muchos otros de la Universidad PURDUE de West Lafayette Indiana, Estados Unidos de América.

El propio cañón de origen fósil de El Rosario fue un gran pantano, en el que habitaron dinosaurios, extintos hace 65 millones de años; basta con recorrer sus montañas para apreciar la infinidad de restos de animales marinos.

Espero que este modesto trabajo sea del agrado de mis posibles lectores, sobre todo los que desconocen el tema, y como lo dije al principio, no deja de ser “Historia”, que es uno de mis pasatiempos favoritos. Para quienes les sea familiar esta información, les pido que sigan apoyando para que la divulgación de la ciencia llegue a quienes no han tenido la oportunidad de adentrarse en ella.



































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