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SOMOS "BAJACALIFORNIANOS", NO SOMOS "BAJEÑOS"...

miércoles, 2 de junio de 2010

ORIGENES DE LA FAMILIA LOYA ESPINOZA.

Artículo escrito a petición de Demetrio Zamora Ramos:

La familia LOYA ESPINOZA, al igual que tantas otras familias primigenias de nuestra tierra bajacaliforniana, tienen su origen en las misiones, y en sus soldados de cuera, o soldados misionales, como fundadores de familias y sus descendencias. Los soldados de cuera se encontraban al cuidado de los misioneros, y al avance de la conquista del imperio español, institución que a partir del año de 1512, se utilizó como instrumento de penetración y dominio en los nuevos territorios conquistados y ocupados por el antes poderoso imperio español.

Los ascendientes para la familia Loya Espinoza, parten precisamente de las misiones peninsulares de la Baja California, teniendo como primer eslabón al español Juan Nepomuceno Espinoza, quien en diciembre de 1755, con veinticinco años de edad llega proveniente de Manila Filipinas, a la misión de San José del Cabo, hoy Estado de Baja California Sur, a bordo del galeón de Manila llamado “Santísima Trinidad”.

Juan Nepomuceno Espinoza, en viaje de Manila a Acapulco arriba a la misión de San José del Cabo, aquel año de 1755, en estado de salud sumamente grave, razón por la que se quedó para recibir atenciones por parte de los misioneros y algunas personas de la servidumbre de la misión, hasta que recuperó su salud.

Una vez recuperada sus fuerzas decidió quedarse, y en agradecimiento apoyar en las arduas tareas a misioneros, alistándose con ellos como arriero, viajando por la extensa geografía peninsular, hasta el pie de la sierra de San Pedro Mártir, con los misioneros jesuitas en 1766, año en que el misionero jesuita Wenceslao Link, funda el día 8 de marzo, el paraje conocido como San Juan de Dios, lugar donde pernoctó enfermo por llagas en una pierna fray Junipero Serra, en su viaje inaugural de la misión de San Fernando Velicatá a San Diego, Alta California, en 1769, razón por la cual al sitio se le denominó por algún tiempo como “San Juan de Dios de las llagas”.

En las estribaciones del sur de la sierra de San Pedro Mártir, hoy conocidas como sierra de San Miguel, es el lugar donde se encuentra el sitio en el que cien años después de las exploraciones de Juan Nepomuceno Espinoza, tiene origen la familia Loya Espinoza, siendo esta tierra parte de San Juan de Dios, en un lugar llamado Rosarito, conocido desde 1869 como: Rancho Rosarito de los Loya Espinoza.

Regresando a los orígenes Espinoza: Juan Nepomuceno Espinoza se casa en 1777 en la misión de Loreto, Baja California con Loreto Castro, indígena Cochimi de la zona fronteriza de la nación Cochimi y guaycura, El de 47 años de edad, Ella de 18, a quienes en 1778 les nace su primer hijo llamado Carlos Espinoza Castro. Desde entonces a Loreto Castro los misioneros la llamaron: “Mamá Espinoza”.

Carlos Espinoza Castro, fue soldado de cuera o misional, fue nutriero, el primer Espinoza en El Rosario, fue dueño de San Juan de Dios, y de toda las tierras de la misión de El Rosario, se casó en 1832 con María Dolores Salgado Camacho originaria de la misión de San Vicente Ferrer: El de 54 años de edad, Ella de 21: les nace María Rita en 1833, Ildefonza en 1834, José del Carmen en 1838, y Daniel Isidro en 1839 (Daniel Isidro muere niño).

Todos nacen en San Juan de Dios, rancho Espinoza desde 1799, ubicado unos cuarenta kilómetros al Este de El Rosario, Baja California, el que fuera también conocido como Rancho misionero de San Juan de Dios, por estar diseñado y construido como una misión.

José del Carmen Espinoza Salgado se casa con María de la Cruz Marrón Murillo, naciéndoles en el mismo rancho de San Juan de Dios, sus hijos fueron: María de Jesús en 1855, María Gertrudis en 1856, y Policarpo en 1857, y en 1858, José del Carmen fallecido a los seis meses de edad.

Hacia el año de 1867 llegó al rancho de San Juan de Dios en busca de trabajo un altísimo hombre de unos cuarenta y tres años de edad, originario de Villas del Parral Estado de Chihuahua, llamado Ángel Loya Moreno, quien se quedó como vaquero a las órdenes de los Espinoza, casándose en 1869 con María de Jesús entonces quince años de edad, hija mayor de José del Carmen Espinoza Salgado, nieta de Carlos, y bisnieta de Juan Nepomuceno, y de la “Mamá Espinoza”: Loreto Castro, quien había fallecido en la casa de su hijo Carlos el año de 1838, en El Rosario, cuando ella contaba con ochenta años de edad, y que para la fecha de su deceso se le conocía también como la “Nanita Loreto”.

Al estilo decretado por el visitador José de Gálvez, emitido en agosto de 1769, con el cual pretendía poblar las inmensas soledades peninsulares, María de Jesús Espinoza Marrón recibió de su familia Espinoza como dote: 50 vaquillas, un semental, un gallo, cinco gallinas, aperos de labranza, una casa, caballos, mulas, burros, cerdos, y ovejas, así como el rancho “Rosarito”, propiedad Espinoza desde unos 70 años antes.

Se casa con Ángel Loya Moreno en la exmisión de Santo Tomas de Aquino, el día 30 de julio de 1869, regresando de inmediato al rancho de San Juan de Dios, donde se les preparó una fiesta a la usanza de los pioneros que duró sólo quince días, teniendo como invitados a toda la rancherada desde el rancho Matanuco, y Cueros de Venado de la Tía Juana, hasta la ex misión de San Ignacio, Baja California Sur, que en aquel entonces era la zona donde se encontraba asentada la familia Espinoza, pertenecientes ya a cuatro generaciones.

Los Loya Espinoza tuvieron muchos hijos, todos nacidos en San Juan de Dios, a excepción de José del Carmen Loya Espinoza, nacido en el rancho Rosarito de los Loya Espinoza, quien fue conocido durante toda su vida como: “Nico Loya”. Los demás nacieron en la casa grande, la de los abuelos, de los bisabuelos, que aun Vivian todos juntos en la casona de enormes dimensiones. En ese lugar nacieron los hijos, nietos, bisnietos, y tataranietos de sus dueños originales: Carlos Espinoza Castro y su esposa María Dolores Salgado Camacho.

Los hijos Loya Espinoza fueron: Jesús el mayor, Ángel, Rosa, Inés, Francisco, Teresa, Ascensión, Guadalupe (hombre), Aquilina, José del Carmen, Custodio, Leopoldo, Leonor, y Ángela (la menor).

Vivieron todos ellos en el rancho “Rosarito de los Loya Espinoza”, durante al menos el lapso transcurrido entre 1869 a 1927, en ese tiempo nacieron todos ellos, se casaron, nacieron los nietos, y bisnietos. Viajaban desde todos los ranchos hasta el naciente pueblo de Mexicali, cruzando la sierra de San Pedro Mártir, el desierto de San Felipe, y la sierra de los Cucapah.

Durante esos 58 años en el rancho se realizaron grandes trabajos, se elaboraba uno de los mejores vinos peninsulares, ya que ahí se encontraba Tomas Vidaurrázaga Arce, uno de los mejores vinateros de antaño, incluso ahí en las cercanías del rancho murió a causa de unas barricas de vino que le cayeron encima en la cuesta de “El Salto”, cuando viajaba en carro de mulas de Rosarito de los Loya Espinoza al rancho grande de San Juan de Dios.

En ese lapso de tiempo también ocurrieron grandes y dolorosas tragedias en el rancho; pues ahí fue asesinado el incansable y emprendedor Jesús, el hijo mayor del rancho.

La familia sufrió grandes atropellos, antes, durante, y después de la revolución mexicana, a manos de gavillas de mal nacidos forajidos expertos en la lapidación de los bienes ajenos, en la violación de mujeres, y en golpear y asesinar a los rancheros.

Sufrieron en este como en todos los ranchos, desde luego, como se iban a escapar, el ataque permanente de la policía rural, conocida como la “acordada”, de los deshonestos aduaneros, de los políticos, y de otros salteadores de caminos y ranchos.

Podremos imaginar si vemos en retrospectiva, como se sentirían aquellas abnegadas familias, las que abrieron a sudor, lagrimas y sangre, aquellos sitios antes inhóspitos, en productivos ranchos ganaderos, autosuficientes en todos los aspectos, y que repentinamente, de la noche a la mañana, llegaban esos mal nacidos con manos limpias, y se apoderaban tanto de los bienes como de la paz de los rancheros. ¡Que injusticia!,

Debe ser, sin lugar a dudas, esta, una de las principales causas del muy lento avance de México como nación. Asaltaban, despojaban, y asesinaban los bandoleros, los encargados de perseguirlos, los que debían vigilar el progreso, y los que debían mantener la paz.

Por su parte los políticos en aquellos tiempos no se acercaban a pedir el voto, pues no era necesario, de cualquier forma ya tenían repartidos los puestos, no, ellos se acercaban a intimidar, a solicitar caballada, ganado, carne seca, queso, vino, y algo del escaso dinerito que los rancheros poseían Si no les daban esas “cooperaciones”, se despedían muy amablemente, con hipócrita cortesía, y mas tarde enviaban sobre los rancheros a sus aliados, los que no andaban con rodeos, ni con medias tintas: los bandoleros… esos que arrasaban con todo, a sangre y fuego. Fue la causa por la que toda la familia abandonó el rancho, partiendo en busca de nuevos horizontes en muy diversos lugares. Desde hace unos setenta años el saqueado rancho del Rosarito de los Loya Espinoza, existe en ruinas bajo la más profunda soledad, arropado por los polvos del olvido.

De la familia Loya Espinoza, solo tuve la oportunidad de entrevistar a José del Carmen, quien fue conocido durante su vida como: “Nico Loya”. Conocido así porque fue pequeño no le gustaba su nombre, y solo lo aceptaba por ser el de su muy querido tatita José del Carmen Espinoza Salgado (su abuelo materno). Lo de “Nico Loya” le llegó a causa del disgusto que su nombre le causaba, los mayores de la familia le contestaban en referencia a eso: “Ni como cambiártelo José del Carmen”, tanto le repetían la frasecita hasta que le quedó, “Nicomo”, y años mas tarde en su primera infancia solo Nico, y después “Nico Loya”.

En 1972, entrevisté en Ensenada a Nico Loya, me relacionó infinidad de informes de los cuales dejo aquí algo asentado, fue además la primera entrevista que escribí, cuando contaba yo con catorce años de edad. Después de su muerte, ocurrida hacia 1985, entrevisté en varias ocasiones a su hija María Loya Peralta.

Me comentó Nico Loya que cuando él contaba con nueve años de edad en 1898, su padre ya enfermo, en el rancho, iba saliendo del umbral de la casa, y cuando se disponía a dar su primer paso fuera en aquella fría mañana, estaba un viejo perro dormido al pie de la entrada, aprovechando el calorcito de los primeros rayos del sol: Don Ángel le dijo a su hijo Nico:

¡Mira este perro cabezón, está más jodido que yo!

Don Ángel dio un segundo paso, y se desplomó muerto con los pies casi dentro de la casa, encima del perro, y casi en los brazos de Nico, a quien hasta sus noventa y seis años edad le retumbaban las últimas palabras pronunciadas por su padre.

Don Ángel Loya Moreno, descansa en el pequeño panteón del rancho, en una tumba que se asemeja a una misión a pequeña escala. Fue hijo de Juan Loya y Laura Moreno, oriundos de Villas del Parral, Chihuahua, lugar del que salió, y al que jamás regresó.

María de Jesús Espinoza Marrón, falleció en El Rosario, Baja California, México hacia 1930. Sepultada en el mismo lugar, en una tumba que asemeja una pequeña bóveda.

Ángela Loya Espinoza nacida hacia 1895, se casa con su primo Alejandro Espinoza Peralta, mejor conocido como “Mechudo Espinoza”, ambos de la misma edad, quienes procrearon a: Gustavo, Emilio, Arnulfo, Maura, y María Guadalupe.

De la basta familia Loya, solo algunos descendientes de Custodio, de Leonor, y de Francisco viven en El Rosario; el resto habita en muy diversos lugares de la península, y en Estados Unidos de Norteamérica.

María Guadalupe Loya Espinoza se casa con Demetrio Zamora, vivieron en Maneadero, en las cercanías de la ciudad de Ensenada: siendo los padres del profesor Demetrio Zamora Espinoza, quien a su vez fue padre de Demetrio Zamora Ramos, quien me ha solicitado estas relaciones.

Ahora bien: ¿Qué nos queda a los que descendemos de aquellos ranchos como herencia, y como remembranzas?

Por principios de cuentas, tenemos que por los mismos motivos que originaron el abandono del rancho “Rosarito de los Loya Espinoza”, fueron la causa principal para el abandono de los ranchos de: “Santa Ursula” de Bruno Peralta Veliz, (suegro de Nico Loya), “San Antonio”, y “Los Mártires”, de los Duarte Espinoza, San Juan de Dios de Los Espinoza, San Fernando Velicatá, en la ex misión, de los Montes Espinoza, Santa Catarina, de Gilberto Peralta Veliz, El Cartabón de los Espinoza, Las Codornices, La Escondida, de los Espinoza, entre muchos otros, como los antiguos ranchos de los Machado, digo esto por citar solo algunos de la zona de El Rosario, pues esta situación se dio en la mayor parte de la geografía bajacaliforniana.

Son muy pocos los ranchos que lograron permanecer, como San José de los Meling, arriba de San Telmo, La Suerte de los Espinoza, (El Rosario), El Águila de Reyes Quiñónez Castellanos (Guayaquil), Santa Inés de los González (Cataviñá), Los tres Enríquez de los Smith, ya que los mas desaparecieron, o se encuentran desde hace mucho tiempo en la ruina total, o parcialmente ocupados.

Las familias se dispersaron en desbandada por los motivos ampliamente comentados en este breve trabajo.

AUTOR DEL ARTÍCULO.

ING. ALEJANDRO ESPINOZA ARROYO

EL ROSARIO, BAJA CALIFORNIA, MEXICO

01 DE JUNIO DEL 2010.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

María Guadalupe Espinoza Loya no se casa con Demetrio Zamora, ella se casa con Vicente Zamora Lúcero.tienen 3 hijos Uno de ellos llamado Demetrio Zamora Espinoza

Abril loya dijo...

Estoy buscando los antecedentes de mi familia, mi abuelo era Salvador loya gastelum hijo de Angel Loya quien era dueño de minas que se encontraban en la península de baja california En el rosario lo se por documentos con los que cuento pero no estoy segura que sean ellos :(


Anónimo dijo...

Abril Loya. Angel Loya Moreno, fue quien vivió en El Rosario, de 1868 a 1899, pero nunca trabajó la minería, sino ranchos.
Saludos cordiales.
Atte.,
Ing. Alejandro Espinoza Arroyo
www.elrosariobc.blogspot.com
ingespinoza_57@hotmail.com

Edu dijo...

Hola. Mi nombre es Eduardo Ayala Espinoza. Mi madre, "Maura" Espinoza como cariñosamente le decian fue hija de Alejandro Espinoza "El Mechudo" y Angela Loya Peralta, ambos nacidos en 1895 en El Rosario...mi madre Maura su nombre de pila fue Rosa María Espinoza Loya, nacio en rancho el Rosarito el 13 de Septiembre de 1920. Su hermana mayor, mi tia Lupita fue su hermana la mayor, una señora muy bonita, guerita de ojos azules, se caso con Vicente Zamora. De ese matrimonio nacieron Demetrio y Vicente Zamora, primos mios que ha vivido siempre en El Maneadero, al igual que todos sus hijos...perdon, olvidaba a mi prima Gloria, que ha trabajado toda su vida en Bancomer Maneadero. Gracias Alejandro por tu labor investigativa, es muy valiosa, y puede aprender de donde venimos los Espinoza. Yo naci en Tijuana, en 1957. Mi madre Maura se caso con el Profr. y Coronel revolucionario Jesus Ayala Treviño de Monterrey,N.L. condecorado 3 veces por el Gob. Federal y procrearon 7 hijos nacidos en Tijuana,B.C.

Edu dijo...

Mi madre, Maura Espinoza, me conto muchas historias del Rosario que recuerdo y relaciono con tus relatos. Mi abuelo Alejandro Espinoza "mechudo" enviudo de mi abuela Angela creo que en 1925, y se volvio a casar con Francisca Aguilar, a quien le tengo un inmenso cariño porque ella fue una gran abuelita. Era todo un personaje, siempre riendo, siempre jovial, muy hospitalaria y afectiva...recuerdo muchas Navidades y reuniones con ella y mis primos Zamora Espinoza tanto en Tijuana como en El Maneadero..."Chica" le decian, vivio en Tijuana en la Col.Guerrero hasta su deceso en 1992. A su lado siempre vivio mi tio Ricardo Espinoza, nunca se caso, fue otra gran persona a quien recordare siempre con cariño, gran aficionado al beisbol de Tijuana, todos los sabados se sentaba afuera de su patio y ponia el radio a escuchar los juegos de la liga Amateur o Municipal de Tijuana, que entonces gozaba de un gran nivel, de ahi salieron muchos peloteros profesionales mexicanos.

Anónimo dijo...

Hola parientes! Mi nombre es Alma E. Loya. Mi padre es el Sr. Gustavo Loya Anglin nacido en Mexicali por ahi de 1929. Sus padres fueron Angel Loya Murillo nacido en el valle de la trinidad en 1896 hijo de Guadalupe Loya según datos que recolecte. y Angel loya murillo estuvo casado con Adelina Anglin Espinoza según datos ella nació en Ensenada en1899. No sabemos nada mas de los origenes de ella. desconocemos los nombres de la madre de Angel loya Murillo posiblemente sea Leonor murillo pero no es con exactitus. desconocemos datos de los orígenes de Adelina Anglin Espinoza. Lo que sabemos es que vivieron en el sur posiblemente en el Rosario y que se fueron a Mexicali.. Les agradeceré muchísimo cualquier dato por pequeño que sea. Muchas Gracias y saludos cordiales a todos!!!