"NUESTRA TIERRA SE LLAMA "BAJA CALIFORNIA", NO SE LLAMA "BAJA":
SOMOS "BAJACALIFORNIANOS", NO SOMOS "BAJEÑOS"...

martes, 11 de mayo de 2010

CARLOS ESPINOZA CASTRO.

Hoy día 12 de mayo del 2010 se cumplen 127 años del fallecimiento de Carlos Espinoza Castro, acaecido en la Ex misión de San Fernando Velicatá.

CARLOS ESPINOZA CASTRO, nació en la ex misión de Loreto, hoy estado de Baja California, sur, según nuestra tradición familiar, su nacimiento fue el día 04 de noviembre del año de 1778: Fue hijo del español Juan Nepomuceno Espinoza, y de la nativa Cochimi Loreto Castro, siendo el hijo mayor de unos diez vástagos que procrearon.

Fue Carlos Espinoza Castro soldado misional, o de cuera, al servicio de los misioneros principalmente dominicos, fue también un nutriero de primer orden.

A la ex misión de El Rosario, Baja California llego Carlos, su madre, y sus hermanos en el verano del año de 1800, provenientes del paraje de San Juan de Dios, ubicado unos cuarenta kilómetros al Este de El Rosario, en la sierra de San Miguel, sureña estribación de la sierra de San Pedro Mártir. En tal sitio donde se encontraba la familia cuando sobrevino la repentina muerte de su padre Juan Nepomuceno. El paraje de San Juan de Dios, había sido fundado por el misionero Wenceslao Link, el 08 de marzo de 1766; en cuyo sitio permaneció unos días enfermo de una pierna Fray Junipero Serra, en su viaje de exploración desde Loreto, a San Diego de Alcalá, siendo el primer viaje por tierra que el hombre europeo realizaba, desde Loreto, Baja California, a lo que es hoy la ciudad estadounidense de San Diego, California, cercana a la actual frontera México con Estados Unidos de Norteamérica.

Carlos Espinoza Castro, fue en el Rosario el primer propietario de la ex misión, cuando esta se secularizo, fue también el primer ganadero, primer agricultor, primer pescador, primer ranchero, primer nutriero; fue además armero, herrero, y vinatero. Fue alcalde auxiliar para la ex misión de El Rosario, Baja California, en 1850. En la actualidad aun existen restos de su casa habitación construida en 1836, en el Rosario de Abajo, cerca de la iglesia católica, en una curva del antiguo camino real, hoy calle sin nombre, o camino vecinal.

Hablar de Carlos Espinoza Castro, es hablar de un pionero, es buscar a través de este personaje el sendero directo a nuestra raíz mas profunda, es viajar al origen de nuestra familia en El Rosario, y no solo eso, es además retroceder en el tiempo hacia el reencuentro con las actividades principales que han dado vida durante diez generaciones, a los que han poblado estas tierras.

Carlos Espinoza Castro vivió en la época, en que las inmensas soledades de nuestra península eran constantemente acechadas por piratas, bandoleros, y gentes de todas las calañas, tanto nacionales, como extranjeros; incluso en los tiempos en que las huestes oficiales del gobierno mexicano, eran dueños de almas y de voluntades, siendo los más temidos: Los Rurales, y los políticos.

Aun y con esta incertidumbre sembrada por la mano de hombres de malos hígados, nuestras familias salieron airosos generación tras generación, por lo regular sin filiación política, y bajo el sombrío yugo de los cínicos políticos, y los bravos rurales, también llamados “bocas bravas”, sin embargo los que nos han acompañado como sanguijuelas desde el principio de los tiempos, y hasta la fecha, son los ladinos políticos; siendo otro mas de los azotes que por desgracia hemos tenido que llevar a cuestas, sin dejar de lado tantas otras tropelías, que incluso arrancaron varias vidas de nuestros pioneros.

Aun y con la terrible escasez de cualquier bien, la inmensa soledad, los atropellos de políticos, y otros tantos bandoleros, Carlos vivió hasta la avanzada edad de 105 años, habiendo fallecido en cabalidad de sus facultades mentales, y en algo también las físicas. Descansa en el panteón de la Misión de San Fernando Velicatá, en la parte posterior del recinto del templo.

Falleció solo tres días antes en que se cumpliera el primer año de vida el pueblo de La Ensenada de Todos Santos, Baja California; la que oficialmente se fundó el día 15 de mayo de 1882.

A Carlos, y sus hermanos les sobrevivimos infinidad de familias de toda la región peninsular, de Sonora, de Sinaloa, y de California Estados Unidos de Norteamérica.

AUTOR DEL ARTÍCULO:

ING. ALEJANDRO ESPINOZA ARROYO

EL ROSARIO, BAJA CALIFORNIA

12 DE MAYO DEL 2010.

NOTA 1: Para mayor información de Carlos Espinoza Castro: Se puede consultar en: LINAJE ESPINOZA: EN EL ROSARIO, BAJA CALIFORNIA: “ASI SOBREVIVIERON NUESTROS PIONEROS”: 2007: de este mismo autor.

NOTA 2: Si algún político tuviera el infortunio de leer estas letras, en las cuales no se elogia su naturaleza, y no se ve reflejado en esas descripciones, seguramente será: que no es un político como lo ha creído; y si viéndose en estas descripciones le queda el saco, adelante: se lo puede poner. Y dejo constancia que no me expreso así por animadversión a estos individuos, sino mas bien por antecedentes históricos, muy bien fundados, y además por la percepción generalizada que nuestra sociedad, tiene de estos hombres y mujeres, fama que a pulso se han ganado.

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